jueves, 31 de diciembre de 2009

Anillos de bodas

"Aquí lo importante es pasarla rico, una buena venida y una buena cogida, a mí que me importan sus pinches sentimientos"

Hoy te despertaste con resaca de cigarro, de la peor que puede haber y más cuando no has mezclado alcohol para rebajarla.

Llevas ya varios días cogiendo como loco desesperado, has ligado en camiones, baños, mercados, cines porno, parques, cantinas. Nada estable, nada seguro, no crees en el amor. No existen sueños ya para esa pendejada.

Lo mismo te da las pieles, lo mismo te dan los besos, lo mismo te dan quien está en tu cama y lo mismo da quien se va de ella.

Te levantas y miras por la ventana las escaleras fuera de tu departamento. Mientras te recargas recuerda esas escaleras cuando hace años llego un mensajero4; moreno, flaco, de la misma edad y despistado que no encontraba el orden numérico de los departamentos. Tocó a tu puerta por error y le ayudaste a encontrar la dirección, el pobre estaba hasta en el edificio equivocado. Te cayó bien. Salieron varias veces. Y un día te encontraste a ti mismo preparando algo para cuando llegara a comer. Se mudó contigo. Tenían fines de semana juntos. La primera Navidad que no pasaste con tu familia la pasaste con él. Se mudaron a una casa, compraron muebles, pintaron la cocina y los fines de semana, hasta el mesero del bar ya los conocía. Viajaron hasta tu pequeño pueblo y un domingo en la iglesia, sin nadie en los pasillos, sin que nadie los viera, así de simple, lo dijeron "en la salud y la enfermedad.. . hasta que la muerte nos separe". Con la imagen del Cristo de fondo, y con unas piezas de metal muy sencillas intercambiaron los anillos. Sin testigos, sin papeles. Llenos de amor y de manera instintiva.

De repente un día, así de simple, un cabrón ebrio lo arrolló en la carretera, se lo llevó de filo y destrozó su coche. El tipejo sólo arrestado 48 horas, pero tu perdiste todo lo logrado por estos años, la familia se encargo de dejarte sin los objetos, la ley no te lo permitía, la ley ni te contemplaba. Pero al diablo! te quedabas con los momentos, con tu compromiso. A iniciar de cero.

Hoy en día no importa la piel, no importan los besos.

Y al mirar la ventana ves el titular de los periódicos. Hubiera sido bueno. Otra sería la historia. Hubiera, hubiera, hubiera..

"No te apures carboncito, mi cuerpo es de estos pendejos… pero sabes que mi amor ... solo este pinche corazón fue, es y será siempre tuyo"